Miami culminó el año 2025 con un mercado inmobiliario dinámico y en expansión, evidenciado por un aumento general en las ventas y un volumen en dólares significativamente mayor que el año anterior. Los datos oficiales de diciembre 2025 muestran que las ventas de viviendas unifamiliares crecieron un 3,7% interanual (860 unidades vendidas frente a 829 en diciembre 2024) y las ventas de condominios aumentaron 7,9% (1.009 vs. 935).
A pesar de un leve ajuste a la baja en los precios medianos (alrededor de -2% tanto en casas unifamiliares como en condos), el volumen total en dólares transado se disparó – las casas generaron un 13,7% más en valor que el año anterior, superando los $1.117 millones, mientras que el volumen de condominios creció 14,6% hasta $818,6 millones. Estas cifras indican que, aun con precios medianos moderándose ligeramente, la demanda se mantuvo robusta en el segmento medio-alto, impulsando un mayor valor total de ventas.
Una de las tendencias más relevantes es el aumento de inventario disponible, lo cual comienza a normalizar las condiciones del mercado tras la escasez crítica de años previos. En Miami-Dade, el inventario de casas unifamiliares activas subió 12,1% interanual (5.251 listados vs 4.683) y el de condominios creció 6,7%. El suministro de viviendas medido en meses se sitúa ahora en 6,2 meses para casas (frente a 5,2 hace un año) y 13,2 meses para condos (antes 11 meses), señalando un giro hacia un mercado más equilibrado entre compradores y vendedores. Este incremento de oferta, combinado con la ligera disminución en los precios medianos, sugiere una estabilización tras el auge pandémico: los compradores disponen de más opciones y menor presión alcista de precios, mientras los vendedores aún se benefician de una demanda constante. Para el inversor inmobiliario o comprador, este ajuste significa oportunidades de negociación más favorables que en 2021-2022, dentro de un contexto de mercado que sigue siendo saludable.
Es importante enmarcar el desempeño local en la tendencia estatal. En Florida, 2025 cerró con ventas en alza y precios estabilizándose luego de varios años de volatilidad. El economista jefe de Florida Realtors señala que la segunda mitad del año trajo vientos a favor: una leve baja en las tasas hipotecarias y un freno en el alza de los seguros de vivienda reactivaron las ventas hacia el final del año. De hecho, diciembre marcó el quinto mes consecutivo de incremento en contratos de venta de casas a nivel estatal. Miami se alineó con este patrón: tras un arranque más lento en 2025, la actividad repuntó en el último trimestre, permitiendo que la cifra anual de ventas superara ligeramente a la de 2024. Los precios medianos en Florida se estabilizaron al final del año (el precio medio de una casa se mantuvo en $415.000, igual que diciembre anterior), reflejando que el mercado encontró un punto de equilibrio donde convergen la capacidad de pago de los compradores y las expectativas de los vendedores.
Para los profesionales del sector inmobiliario, este entorno ofrece oportunidades y desafíos. Por un lado, la moderación de precios y el aumento de inventario podrían atraer a compradores que habían quedado al margen durante la escalada de valores, especialmente si las tasas hipotecarias se mantienen contenidas. Los niveles aún altos de compras en efectivo (27% de las ventas de casas y más del 50% en condos durante diciembre) indican que Miami sigue atrayendo a inversores y compradores de alto poder adquisitivo – a menudo foráneos – que confían en la solidez del mercado local. Por otro lado, un mayor inventario implica que las propiedades pueden tardar un poco más en venderse y los vendedores deben ser más realistas en fijar precios (el porcentaje del precio original recibido bajó marginalmente a ~95%). En este contexto, la asesoría experta cobra valor: identificar nichos de alta demanda, ajustar estrategias de marketing y pricing, y aprovechar segmentos en auge (por ejemplo, viviendas de lujo frente a propiedades starter) será crucial para cerrar negocios con éxito.
De cara a 2026, las proyecciones apuntan a un mercado más sostenible. La combinación de mayor oferta, precios estables y la continua llegada de nuevos residentes a Miami (la población de la ciudad creció 3,5% en el último año, una de las tasas más altas del país) sugiere que la demanda de vivienda persistirá, pero con menor especulación. Analistas prevén que los precios podrían mantenerse o subir moderadamente en 2026, siempre y cuando la economía se sostenga y las tasas de interés no den un salto brusco. Miami entra así en una fase post-boom caracterizada por un crecimiento mesurado – una condición ideal para inversores a largo plazo que buscan rendimientos sólidos pero seguros. En resumen, 2025 consolidó al mercado inmobiliario miamense en un nuevo equilibrio: lejos del frenesí extremo pero aún pujante y lleno de oportunidades para quienes sepan leer las tendencias y actuar en consecuencia