Miami se prepara para un rascacielos de 100 pisos: Waldorf Astoria Residences hacia 2027

El horizonte de Miami está en plena transformación. En pocos años, la ciudad estrenará el primer rascacielos “superalto” de su historia, con 100 pisos de altura: el Waldorf Astoria Residences Miami. Este proyecto, cuya culminación estructural se espera para 2027, no solo se convertirá en el edificio más alto de Miami, sino que marcará el inicio de una nueva era de rascacielos de ultra lujo en el sur de Florida. En este artículo analizamos el significado de este hito arquitectónico y urbanístico. 

Exploraremos la tendencia global de los edificios superaltos, la comparación de Miami con otras ciudades como Nueva York y Dubai, las características destacadas del Waldorf Astoria Miami y otros proyectos similares en cartera, así como el impacto que estos desarrollos pueden tener en la dinámica urbana y económica de la región.

Un nuevo coloso en el horizonte de Miami

El Waldorf Astoria Residences Miami se perfila para romper varios récords a nivel local y regional. Con aproximadamente 320 metros de altura (1.049 pies) distribuidos en 100 pisos, esta torre se convertirá en el edificio residencial más alto al sur de Nueva York cuando alcance su altura máxima en 2027. Superará por unos 61 metros (200 pies) al actual rascacielos más alto de Miami (la torre Panorama de Brickell, de 85 pisos), cambiando dramáticamente el skyline de la ciudad. Su silueta será inconfundible: un diseño de nueve cubos de vidrio apilados en ligera rotación, concebido por el renombrado arquitecto Carlos Ott. Esta apuesta estética –que algunos comparan a un juego de bloques en equilibrio– aportará un ícono visual único a Miami, distinguiéndola de otras urbes cuyo perfil está dominado por torres convencionales.

El Waldorf Astoria Miami no solo impresiona por su altura, sino también por su mezcla de usos de ultra lujo. Albergará un hotel Waldorf Astoria (cadena legendaria nacida en Nueva York) en sus niveles inferiores y 387 residencias privadas en los superiores, totalizando 360 unidades de vivienda que compartirán servicios cinco estrellas con el hotel. Los residentes tendrán acceso a amenidades de clase mundial: restaurantes gourmet, spa de alto nivel, piscinas panorámicas, salones y servicio de concierge y butler 24/7, todo respaldado por la marca Waldorf Astoria, sinónimo de excelencia hotelera desde hace más de un siglo. En términos financieros, se trata de uno de los desarrollos más ambiciosos de Miami, apoyado por el mayor préstamo de construcción residencial en la historia de Florida (USD 668 millones), reflejo de la gran confianza inversionista en el proyecto.

La era de los rascacielos superaltos: contexto global e histórico

Para comprender la relevancia del Waldorf Astoria de 100 pisos, hay que enmarcarlo en la tendencia mundial de los rascacielos “supertall”. Según el Council on Tall Buildings and Urban Habitat (CTBUH), se considera supertall cualquier edificio que supera los 300 metros de altura. Hasta hace poco, estas estructuras eran excepcionalmente raras fuera de unos pocos núcleos financieros. La historia empezó con el Chrysler Building de Nueva York (1930) y el Empire State (1931), que por décadas fueron símbolos insuperables en altura. Posteriormente, los avances tecnológicos permitieron hitos como las Torres Gemelas (1970s) y la Willis Tower de Chicago (1974) en Estados Unidos.

Sin embargo, desde inicios del siglo XXI, la epicentro de los superaltos se desplazó hacia Asia y Oriente Medio. Hoy existen unos 250 rascacielos superaltos terminados en el mundo, casi la mitad de ellos en China. Países como Emiratos Árabes (con Dubái a la cabeza) cuentan con decenas de estas mega-torres (Dubái sola alberga al Burj Khalifa de 828 m, el más alto del mundo, y decenas de edificios por encima de 300 m). En contraste, Estados Unidos registra 31 superaltos finalizados, una cifra que, aunque modesta frente a China, se ha triplicado en los últimos siete años. Esto indica un resurgir de la construcción en altura extrema en territorio estadounidense tras décadas de estancamiento. Y notablemente, la nueva ola no está enfocada en oficinas corporativas como antaño, sino en residencias de lujo.

Nueva York sigue siendo el referente tradicional con ocho rascacielos residenciales superaltos ya erguidos (por ejemplo, la célebre “Billionaires’ Row” en Manhattan cuenta con edificios como 432 Park Ave de 426 m, o Central Park Tower de 472 m, el residencial más alto del mundo). Chicago también tiene varios superaltos residenciales, como la Trump Tower (423 m). Pero en los últimos años el foco se ha desplazado hacia Miami. Diversos factores –migración de población y empresas hacia Florida, boom inmobiliario pospandemia, dinero internacional buscando activos seguros– señalan a Miami como la próxima capital de los rascacielos residenciales en EE.UU.. A diferencia de Nueva York, donde los superaltos están acotados a unas cuantas manzanas de Manhattan, Miami presenta el espacio y apetito para múltiples proyectos de gran altura que redefinirán su horizonte.

Miami vs. otras metrópolis: rivalizando en las alturas

El ascenso del Waldorf Astoria Miami simboliza cómo la ciudad está rivalizando con centros tradicionales como Nueva York en el terreno de las alturas. Si todos los proyectos propuestos se concretan, a finales de esta década Miami podría incluso superar a Nueva York en número de rascacielos residenciales superaltos. Además del Waldorf Astoria, se cuentan al menos siete proyectos de rascacielos de más de 300 m en distintas etapas de planificación en el sur de Florida. Entre ellos se ha anunciado el Dolce & Gabbana Residences para 2029 (otro edificio de 100 pisos respaldado por la marca italiana de moda), así como torres propuestas en Brickell y Downtown que podrían alcanzar entre 330 y 350 metros (se rumora proyectos en 888 Brickell, 1 Southside Park, entre otros). De materializarse, Miami estaría configurando una “fila de millonarios” vertical similar a la de Manhattan, pero con el sello tropical y costero propio de Florida.

A nivel nacional, este movimiento posiciona a Miami a la par de ciudades que históricamente dominaron la construcción en altura. Nueva York, por ejemplo, tardó casi 90 años (1930-2019) en ir del primer supertall (Chrysler) a su más reciente hazaña (Central Park Tower). Miami en cambio está dando el salto en un lapso mucho más corto, esencialmente en el transcurso de una década (2020-2030). Otra comparación inevitable es con Dubái, que en las últimas dos décadas erigió una impresionante colección de rascacielos batiendo récords. Si bien Miami no alcanzará las alturas extremas de Dubái, sí comparte la ambición de usar la arquitectura emblemática como carta de presentación global. Con la diferencia de que, a diferencia de Dubái (donde muchos superaltos son hoteles u oficinas), en Miami el énfasis es residencial: la ciudad busca consolidarse como el lugar donde la élite internacional vive, no solo donde invierte o se hospeda.

Características y novedades del Waldorf Astoria Miami

El Waldorf Astoria Residences Miami destacará no solo por sus cifras, sino por varios aspectos cualitativos innovadores:

  • Diseño arquitectónico audaz: La torre, diseñada en colaboración entre Carlos Ott y la firma Sieger Suarez, presenta una silueta de cubos desalineados que la hará instantáneamente reconocible. Este lenguaje contemporáneo aporta un elemento escultórico al skyline de Miami, diferenciándolo de otros perfiles urbanos dominados por rectángulos uniformes. Su fachada de vidrio reflejará el cielo y la bahía, a la vez que integrará tecnología de punta para resistencia a vientos huracanados (factor crítico en Florida).

  • Uso mixto con énfasis en lujo residencial: Integrar un hotel de ultra lujo con residencias eleva la barra de servicios disponibles. Los residentes gozarán de amenidades típicas de huéspedes de Waldorf Astoria: concierge multilingüe, valet parking, limpieza y room service, spa y gimnasio operados profesionalmente, restaurantes gourmet a cargo de chefs de renombre, e incluso salones para eventos privados. Esto trasciende el concepto tradicional de condominio en Miami, acercándose más a la experiencia de vivir “en un hotel de cinco estrellas permanente”. En total serán 360 residencias de 1 a 4 dormitorios, coronadas por espectaculares penthouses, todas con vistas panorámicas al océano Atlántico, la Bahía de Biscayne y la ciudad.

  • Ingeniería y financiamiento récord: Construir a esta altura en Miami supone retos de ingeniería significativos: cimentaciones profundas en terreno cercano al mar, materiales capaces de soportar vientos de >250 km/h en pisos altos, ascensores de altísima velocidad, etc. La empresa constructora (Moriarty) ya ha completado alrededor de una quinta parte de la estructura para finales de 2025, elevando hormigón al piso 20. El ritmo es constante, con la expectativa de alcanzar el tope estructural hacia finales de 2026 y concluir obras en 2027. En cuanto a financiamiento, el proyecto aseguró un préstamo de USD 668 millones –el mayor en la historia de Florida para un condominio– otorgado por Bank OZK, lo que refleja la confianza en la viabilidad y demanda del mercado de lujo local.

  • Contribución estética y simbólica: Este rascacielos, por su altura y diseño, se convertirá en un símbolo de la ciudad. Al igual que el Empire State representa a Nueva York o la Torre Willis a Chicago, el Waldorf Astoria puede llegar a representar la nueva Miami vertical. Su iluminación nocturna y su presencia en el horizonte (visible desde decenas de kilómetros, por ejemplo al acercarse por aire) reforzarán la identidad de Miami como ciudad moderna y ambiciosa. El hecho de llevar el nombre Waldorf Astoria –con toda la herencia histórica de glamour que conlleva– también añade un elemento de marca ciudad: asociará a Miami con un linaje de lujo clásico, fusionado con la vanguardia arquitectónica.

Impacto urbanístico y económico en el sur de Florida

La llegada de rascacielos superaltos conlleva implicaciones importantes para Miami. Urbanísticamente, supone una mayor densificación vertical en zonas céntricas como Downtown. Esto puede ser positivo en términos de aprovechar mejor el suelo urbano y crear una ciudad más caminable, con residentes viviendo y consumiendo en el centro. Sin embargo, plantea retos en movilidad (más tráfico si no se refuerza el transporte público) y en infraestructura (suministro eléctrico, agua, alcantarillado, todos deben escalar acorde a la nueva densidad). La ciudad ya ha iniciado planes para ampliar capacidad en algunos servicios, consciente de que estos megatorres atraerán a miles de nuevos residentes y visitantes.

Económicamente, el Waldorf Astoria Residences y proyectos similares consolidan a Miami como un centro de inversión inmobiliaria global. Las ventas de unidades en estos edificios mueven cientos de millones de dólares, con gran participación de capital internacional. Cada penthouse vendido (algunos superan los USD 40-50 millones) no solo genera comisiones e impuestos, sino que suele implicar que un multimillonario establece una base en la ciudad, con el consiguiente efecto multiplicador en consumo local, creación de negocios y conexiones con otras industrias (finanzas, arte, tech, etc.). Miami-Dade ha visto en los últimos años cómo la llegada de estos compradores de ultra lujo impulsó, por ejemplo, un incremento de casi el 100% en precios de viviendas unifamiliares de lujo entre 2020 y 2021, además de un auge en construcciones high-end. La apertura del Waldorf Astoria probablemente siga esa línea: elevará valores en sus alrededores y atraerá más interés hacia Miami como lugar para “poner dinero” en bienes raíces de prestigio.

Simultáneamente, el gobierno local y estatal celebra estos desarrollos por el prestigio y empleo que generan. La construcción de la torre en sí ha creado miles de empleos directos en construcción e ingeniería. A largo plazo, el hotel Waldorf Astoria creará cientos de empleos permanentes en hospitalidad. Y más allá de eso, el proyecto envía un mensaje de que Miami está “abierta para los negocios” al más alto nivel, compitiendo de tú a tú con Nueva York, Londres o Dubái en proyectos emblemáticos. No obstante, también se discuten las externalidades: algunos expertos señalan que tanto lujo contrasta con la asequibilidad para la clase media local, y piden medidas para evitar desplazamiento de residentes de ingresos medios/bajos a zonas más periféricas. La ciudad contempla estrategias como exigir aportes a fondos de vivienda por parte de desarrolladores o crear zonas de desarrollo inclusivo, aunque no se ha implementado ampliamente aún.

La competencia por el cielo: lo que viene después

Con el Waldorf Astoria encabezando la avanzada, Miami tiene en fila varios proyectos que continuarán la tendencia. Además de la mencionada torre Dolce & Gabbana, se espera el inicio de otras mega-obras: por ejemplo, una torre residencial en Brickell propiedad de un grupo malasio que podría rondar los 330 metros, y se habla de un posible proyecto en el distrito de Arts & Entertainment que rompería la barrera de los 350 m. Cada nuevo anuncio refuerza la percepción de que Miami está emergiendo como hub de arquitectura de vanguardia. Incluso se ha planteado la posibilidad de superar en altura al rascacielos más alto de Chicago (Willis Tower, 442 m) en la próxima década, lo que sería un hito extraordinario para el skyline estadounidense fuera de Nueva York.

Desde el punto de vista tecnológico y ambiental, estos edificios también obligarán a innovar: Miami está en zona de huracanes y enfrenta amenazas de subida del nivel del mar. Los superaltos actuales ya integran diseños resilientes (ventanas de alta resistencia, elevación de áreas críticas por encima de nivel inundable, sistemas de bombeo robustos). La ciudad, por su parte, adelanta inversiones en mitigación de inundaciones y mejora de códigos de construcción para asegurar que, a pesar de ser más altos, estos edificios sean también más seguros y sostenibles. Por ejemplo, algunas torres están explorando certificaciones LEED y sistemas de energía renovable para reducir su huella ambiental a pesar de su tamaño.

Conclusión: La construcción del Waldorf Astoria Residences Miami de 100 pisos representa un momento decisivo en la evolución de Miami como metrópoli de clase mundial. No solo dotará a la ciudad de un nuevo perfil inconfundible y la edificará entre las urbes de skyline más reconocible, sino que simboliza el traslado del epicentro del lujo vertical hacia el sur de Florida. Lo que hasta hace poco era inimaginable –Miami compitiendo en altura con Nueva York o Dubái– está a punto de concretarse. Este rascacielos, y los que le seguirán, reflejan la confianza de inversionistas y el atractivo de Miami para la élite global, a la vez que plantean nuevos retos urbanos. Si Miami logra gestionar equilibradamente este crecimiento vertical, podrá afirmar que ha ingresado en la liga de las grandes ciudades globales, donde la altura de sus torres es solo una manifestación más de su ambición y prosperidad. En 2027, cuando el último cubo del Waldorf Astoria toque el cielo, Miami no solo habrá ganado un edificio récord, sino un símbolo de su nueva era de esplendor urbano.

Compartir

Anabella Group
Resumen de privacidad

This website uses cookies to ensure we can offer you the best possible user experience. The information stored in cookies is saved in your browser and performs functions such as recognizing you when you return to our website or helping our team understand which sections of the site you find most interesting and useful.

We use your Personal Information for providing and improving the Service. By using the Service, you agree to the collection and use of information in accordance with this policy. Unless otherwise defined in this Privacy Policy, terms used in this Privacy Policy have the same meanings as in our Terms and Conditions, accessible at

We use this information to

  1. Send you requested product or service information
  2. Respond to customer service requests
  3. Administer your account
  4. Send you a newsletter
  5. Send you marketing communications
  6. Improve our Web site and marketing efforts
  7. Conduct research and analysis
  8. Display content based upon your interests

By clicking the Submit button, you agree to have your information shared with us and for us to contact you via telephone, mobile phone (including through automated dialing, text SMS/MMS, or pre-recorded messaging) and/or email, even if your telephone number is on a corporate, state, or the National Do Not Call Registry, and you agree to our Privacy Policy. To opt out, you can reply “stop” at any time or click the unsubscribe link in the emails.